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Principios de la Agroecología

Farm field with dried, bent over corn stalks, bean vines growing over them, with banana trees in background.

Milpa centroamericana con cultivos intercalados de maíz, frijoles y otros cultivos, con árboles bananeros al fondo.

“Nuestros pilares y principios comunes de la agroecología”#

Extracto de la Declaración del 2o Foro Mundial Nyéléni, Foro Internacional de Agroecología, 2015.

La agroecología es una forma de vida y el lenguaje de la Naturaleza que aprendemos como hijos suyos. No es un mero conjunto de tecnologías o prácticas de producción. No puede aplicarse de la misma manera en todos los territorios. Más bien se basa en principios que, si bien pueden ser similares en la diversidad de nuestros territorios, pueden practicarse y se practican de muchas maneras diferentes, aportando cada sector los colores propios de su realidad y cultura local, respetando siempre a la Madre Tierra y nuestros valores comunes y compartidos. Las prácticas de producción de la Agroecología (como los cultivos intercalados, la pesca tradicional y el pastoreo móvil, la integración de cultivos, árboles, ganado y peces, el abono, el compost, las semillas y razas animales locales, etc.) se basan en principios ecológicos como la creación de vida en el suelo, el reciclaje de nutrientes, la gestión dinámica de la biodiversidad y la conservación de la energía a todas las escalas. La agroecología reduce drásticamente el uso de insumos externos que deben comprarse a la industria. En la agroecología no se utilizan agrotóxicos, hormonas artificiales, OMG ni otras nuevas tecnologías peligrosas.

Los territorios son un pilar fundamental de la Agroecología. Los pueblos y las comunidades tienen derecho a mantener sus propias relaciones espirituales y materiales con sus tierras. Tienen derecho a asegurar, desarrollar, controlar y reconstruir sus estructuras sociales consuetudinarias y a administrar sus tierras y territorios, incluidas las zonas de pesca, tanto política como socialmente. Esto implica el pleno reconocimiento de sus leyes, tradiciones, costumbres, sistemas de tenencia e instituciones, y constituye el reconocimiento de la autodeterminación y autonomía de los pueblos. Los derechos colectivos y el acceso a los bienes comunes son pilares fundamentales de la Agroecología. Compartimos el acceso a territorios que son el hogar de muchos grupos de iguales diferentes, y tenemos sofisticados sistemas consuetudinarios para regular el acceso y evitar conflictos que queremos preservar y fortalecer. Los diversos conocimientos y formas de saber de nuestros pueblos son fundamentales para la Agroecología. Desarrollamos nuestras formas de conocimiento a través del diálogo de saberes. Nuestros procesos de aprendizaje son horizontales y entre pares, basados en la educación popular. Tienen lugar en nuestros propios centros de formación y territorios (agricultores enseñan a agricultores, pescadores enseñan a pescadores, etc.), y también son intergeneracionales, con intercambio de conocimientos entre jóvenes y mayores. La agroecología se desarrolla a través de nuestra propia innovación, investigación y selección y cría de cultivos y ganado.

El núcleo de nuestras cosmovisiones es el equilibrio necesario entre la naturaleza, el cosmos y los seres humanos. Reconocemos que, como humanos, no somos más que una parte de la naturaleza y del cosmos. Compartimos una conexión espiritual con nuestras tierras y con la red de la vida. Amamos nuestras tierras y a nuestros pueblos, y sin eso no podemos defender nuestra Agroecología, luchar por nuestros derechos ni alimentar al mundo. Rechazamos la mercantilización de todas las formas de vida. Las familias, las comunidades, los colectivos, las organizaciones y los movimientos son la tierra fértil en la que florece la Agroecología. La autoorganización y la acción colectivas son las que hacen posible ampliar la Agroecología, construir sistemas alimentarios locales y desafiar el control corporativo de nuestro sistema alimentario. La solidaridad entre los pueblos, entre las poblaciones rurales y urbanas, es un ingrediente fundamental.


La Declaración de Kandy#

Del 6 al 13 de septiembre de 2025, más de 700 delegadas y delegados de más de 100 países se reunieron en Kandy, Sri Lanka, para el 3er Foro Mundial Nyéléni. Campesin@s, Pueblos Indígenas, pastores, pescador@s, movimientos feministas, jóvenes, trabajador@s y activistas de todos los continentes se unieron para renovar la lucha global por la justicia, la dignidad y la vida — dando origen a la Declaración de Kandy….

El llamado a la acción de nuestro colectivo: es desmantelar los sistemas de muerte que se han impuesto a nuestros pueblos. Estamos convergiendo para construir un sistema arraigado en la paz, la dignidad y la vida – para toda la humanidad y seres vivos, para nuestras generaciones futuras y nuestra Madre Tierra.

Es un llamado a la unión entre los Pueblos, los movimientos sociales y las organizaciones de la sociedad civil.

Entre todas las diversidades que representamos – para fortalecer nuestras luchas – alzamos todas las personas juntas nuestras voces, declarando:

¡Transformación Sistémica – Ahora y Siempre!

Estamos juntxs en esto.

Extracto de la Declaración de Kandy, 3er Foro Mundial Nyéléni, 2025.