Análisis de la coyuntura

Condiciones del Movimiento en el 2026

Creo que necesitamos un análisis mucho más profundo cuando miramos el futuro completo de la agricultura en este país. Eso incluye la inmigración y la justicia social, la pérdida de terrenos agrícolas, el cambio a la mecanización y a la inteligencia artificial para el trabajo, y todo lo demás que está en un momento de cambio realmente enorme. Ya estamos en ese momento y solo estamos viendo la punta del iceberg, y quiero hablar con las personas al respecto, hablar con las personas trabajadoras agrícolas al respecto.

Jeannie Economos, Asociación de Trabajadores Agrícolas de Florida

El año 2025 fue difícil y desorientador para muchos de nosotros, y el 2026 no será diferente. En este período de cambio rápido, nosotros en el AJP sentimos una necesidad urgente de hacer un balance de las amenazas y oportunidades que enfrentan nuestros movimientos, organizaciones, y comunidades. En la Parte II de este informe, detallamos nuestra valoración de las condiciones actuales. Esta importante práctica del movimiento de analizar la coyuntura es más común en otros países que en los EE. UU., y todavía no hemos visto dicho análisis que centre las condiciones que enfrentan los movimientos de alimentos y agrícolas en los Estados Unidos. Tenemos la esperanza de que estas valoraciones iniciales puedan, primero, convencer a mucha más gente del sector agrícola de la necesidad de transformar la sociedad y la agricultura en maneras radicalmente liberadoras; y segundo, destacar vías promisorias hacia lograr dicho tipo de transformación a través del fortalecimiento de las coaliciones. Estas valoraciones son solo el principio, por supuesto, porque perseguir estos objetivos seriamente va a requerir un análisis de poder mucho más detallado, hasta las personas individuales y organizaciones que conformarán esas coaliciones, a quiénes esas coaliciones tendrán como objetivo, y de qué maneras.1

Estos capítulos se enfocan en las luchas en la agricultura, pero las condiciones políticas proveen más ampliamente un marco importante para su análisis. Estamos claramente en una nueva fase de contestación sobre el poder: una coalición autoritaria de ultra derecha ha traído su secta violenta y de muerte al gobierno de EE. UU.; las élites liberales y sus instituciones muestran una asombrosa incapacidad para reconocer y contrarrestar la amenaza autoritaria; y las comunidades y movimientos sociales de base luchan con valentía por un futuro habitable, pero parten de un lugar de relativa debilidad.2 El neoliberalismo no ha desaparecido, pero su dominio sobre el debate político se ha aflojado. Este momento se asemeja a lo que Antonio Gramsci llamó una “crisis de autoridad” o “interregno”, cuando “lo viejo está muriendo y lo nuevo no puede nacer”.3 Este es un momento tanto de oportunidad como de gran peligro.

Los éxitos de los movimientos sociales ayudaron a precipitar esta crisis política al denunciar los fracasos y la violencia de décadas de gobierno neoliberal. Desde 2008, las personas comunes cada vez más han ido demostrando su disposición para tomar acción colectiva en favor de la justicia racial, económica, ambiental, y de género en maneras que desafían a las élites políticas. Aunque este crecimiento rápido tanto en las protestas como en el trabajo organizativo marcan un cambio desde el período cuando el AJP se formó, los movimientos mantienen en una posición de relativa debilidad después de décadas de represión y desorganización (según lo mencionamos en el Capítulo 7). Nuestros movimientos le dieron forma a algunos de los aspectos iniciales de la administración de Biden, pero nunca establecimos la agenda. Las élites en ambos partidos le han dado rienda suelta sistemáticamente al militarismo, la guerra, el nacionalismo y la xenofobia, mientras han incrementado la represión para sofocar la disidencia. La alianza limitada entre los progresistas, la Izquierda y la administración de Biden se rompió definitivamente debido al apoyo del partido demócrata del genocidio en Gaza, y esta caída ayudó a impulsar la victoria electoral de Donald Trump y su coalición MAGA en 2024. Ahora la segunda administración de Trump ha aumentado los ataques contra toda la clase trabajadora: la cual la conforman de manera desproporcionada las personas de color. A través de cortes al seguro de salud, la salud pública, las regulaciones ambientales, la educación, y mucho más. La administración está aterrorizando de manera más intensa a los inmigrantes, desapareciendo y deportando a las personas inmigrantes con una crueldad desenfrenada y performativa, mientras que al mismo tiempo se deleitan con los ataques, incluido el asesinato de frente a cualquier persona que se ponga en medio de su fuerza de ocupación nacional en crecimiento con las unidades paramilitares de ICE y Patrulla Fronteriza.

A line of federal agents wearing flack jackets, helmets, and gas masks and carrying rifles stands in a line across a street that is covered with a layer of debris resembling tear gas canisters, behind a yellow line of police tape.

Agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza con equipos antidisturbios en Minneapolis tras el homicidio de Alex Pretti a manos de dos agentes, en enero de 2026. Crédito: Chad Davis, CC-BY-SA 4.0.

Nuestras comunidades han demostrado una gran creatividad y valentía para enfrentar estas amenazas urgentes. Es un trabajo lento el de construir la infraestructura para ejercer el poder de manera efectiva y defender a nuestra gente a la escala que necesitamos, pero no tenemos el lujo del tiempo. En condiciones como esta, debemos organizar de la manera que somos, no como quisiéramos ser. En el lado positivo, grandes números de personas rechazan las acciones de la administración de Trump. Las protestas de #NoKings [#SinReyes] y #MayDayStrong [Somos Más] han reunido algunas de las multitudes más grandes en la historia de EE. UU., y los organizadores están trabajando para hacer que estas formaciones se conviertan en plataformas para construir coaliciones mucho más amplias para defender y avanzar la democracia. Estamos siendo forzados a aprender rápidamente cómo movernos de la protesta al tipo de interrupción sostenida y fortalecimiento de poder que vamos a necesitar. Estas tareas traen a la luz muchas preguntas prácticas que pueden ser difíciles de responder; pero como destacamos en el Capítulo 7, no estamos empezando desde cero.

Como gente de la agricultura, estas condiciones nos afectan profundamente, pero no de la misma manera a todos. Muchos de nosotros somos inmigrantes o los hijos de inmigrantes, y estamos de duelo con toda la crueldad sin sentido que nuestros amigos, colegas, y seres queridos están enfrentando. La gente de la tierra depende de los sistemas de salud, de las escuelas, de las regulaciones ambientales, de las agencias y programas que nos protegen de innumerables maneras, de los derechos civiles y del debido proceso; los ataques a estas instituciones básicas —junto con políticas económicas y comerciales imprudentes e insensibles— plantean serias amenazas para nosotros y nuestras comunidades. Debemos luchar por nuestros derechos y nuestra dignidad, nuestros medios de vida y nuestra seguridad financiera, nuestra salud y seguridad, nuestra tierra y nuestro planeta, y nuestra propia supervivencia.

Estos capítulos enfatizan que libramos estas luchas en un terreno cambiante y a menudo desconocido. Las viejas alianzas y patrones se están desmoronando, incluido el consenso neoliberal bipartidista de largo tiempo. De este caos actual está tomando forma un nuevo panorama político.4 En estos momentos difíciles, la gente de las granjas necesita nuevas alianzas. Nuestro sistema alimentario es controlado por multimillonarios y la clase inversionista, y hace a muchas personas miserables, las enferma, y las empobrece. En este contexto, la creatividad y la innovación son necesarias, pero cambiar nuestra situación requerirá más del poder político que de las ideas inteligentes. Nuestra única esperanza de progreso es enlazar nuestras luchas a movimientos sociales más amplios y ayudar a esos movimientos a ser tan poderosos y enfocados como sea posible. Al unirse la creciente ola de personas comunes que están hambrientas de justicia y democracia, exigiendo que nuestro país ponga a “las comunidades por encima de los multimillonarios”, podemos reivindicar el lugar que le corresponde a nuestros movimientos para definir el futuro de la agricultora; y asegurar que nuestras luchas en la agricultura ayuden a avanzar la justicia social para todos.

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Con estos objetivos en mente, abogamos en los próximos capítulos por un rango de prioridades estratégicas que tienen como meta lograr una agricultura que centre a las personas y al planeta. Creemos que estas prioridades deben unificar los movimientos agrícolas y de la tierra en este período:

  • Lograr una política migratoria centrada en la gente, hacia garantizar más derechos laborales para todos los trabajadores.

  • Crear coaliciones más amplias y poderosas para lograr un sistema alimentario democrático mediante la desmercantilización de los alimentos y la tierra.

  • Cubrir las brechas fundamentales de nuestro ecosistema de movimientos adoptando una orientación centrada en la organización profunda y la construcción de poder.

  • Ayudar a construir un frente unido para defender y promover los derechos democráticos frente al autoritarismo.


Capítulo 5: Los trabajadores agrícolas, el movimiento sindical, y la inmigración
La política migratoria excluyente de nuestro gobierno y su régimen de aplicación violenta de la ley restan poder no solo a los inmigrantes, sino a toda la clase trabajadora, y este régimen es un obstáculo fundamental para lograr que el sector agrícola sea más justo y equitativo para todos.
Capítulo 6: Agricultura
Nuestros movimientos deben formar coaliciones más amplias para acabar con la mercantilización de los alimentos y la tierra. Para lograr un futuro digno, debemos sustituir la agricultura químico-industrial por la agroecología.
Capítulo 7: Los movimientos y el trabajo organizativo
Nuestros movimientos deben llenar las brechas importantes que existen en el ecosistema del movimiento.

  1. Estas preguntas están al centro de las herramientas de estrategia del movimiento como la Tabla de Estrategias de Midwest Academy; ver Bhargava y Luce, Practical Radicals [Radicales prácticos] para ver esta y otras herramientas de estrategia. ↩︎

  2. Naomi Klein y Astra Taylor, “The Rise of End Times Fascism” [El auge del fascismo del fin de los tiempos]. ↩︎

  3. Antonio Gramsci, Selections from the Prison Notebooks [Selecciones de los Cuadernos de la Prisión], pp. 275-6. ↩︎

  4. On shifting coalitions around agribusiness, see Ariel Ron, “The Iron Farm Bill: Agricultural Policy Coalitions in the Age of Climate Crisis” [La Ley Agrícola de Hierro: Coaliciones de política agrícola en la era de la crisis climática]. ↩︎